Acciones en lote en Photoshop

Evita tareas repetitivas y ahorra tiempo y esfuerzos innecesarios

En los tiempos que corren la rapidez es, más que un factor diferencial, una necesidad básica. Por lo general, queremos la conexión a internet, sistemas de mensajería instantánea o el hosting web más rápido para nuestra web. Dedicar tiempo a cosas repetitivas en las que nuestra aportación es exclusivamente la paciencia y el esfuerzo no tiene mucho sentido.

Cuando trabajas con muchas imágenes, en algunas ocasiones sucede que tienes que aplicar la misma corrección o sucesión de acciones. Vamos a explicarlo con un ejemplo, imaginemos que eres un fotógrafo de producto. Estás en tu estudio terminando las fotos para una tienda online. Esta tienda tiene un catálogo de 200 artículos que, además, debes fotografiar desde varias posiciones para completar las cinco vistas que tu cliente te ha pedido de cada uno de ellos: una destacada y cuatro detalles. Eso, aplicando matemática básica, son mil imágenes a tratar en cuanto termines las sesiones de fotos.

Pero… cuánto tiempo podemos ahorrar

Si seguimos con las matemáticas y calculando que abrir una foto, ir al menú Imagen, situarte sobre Ajustes y pinchar en Niveles, editar los niveles de la imagen y guardarla, puede llevarte, siendo muy rápidos y muy optimistas quince segundos… eso son más de cuatro horas de trabajo tedioso con tus mil imágenes.

Si estas fotos no requieren de un tratamiento específico porque sean especialmente complejas (si hablamos de joyería o perfumería, donde los reflejos y el nivel de cuidado debe ser máximo por poner un par de ejemplos donde el tratamiento suele ser más a medida en cada imagen), estamos convirtiendo cuatro horas de aburrimiento en un par de minutos de trabajo. El resto del tiempo lo puedes dedicar a otra cosa mientras Photoshop ejecuta tareas de manera autónoma en segundo plano. ¿Qué? Suena bien, ¿no?
Pues vamos a ver cómo se hace.

Creamos una acción

Lo primero que tienes que hacer es crear una acción que haga exactamente lo que quieres.

En este caso, si por las razones que sea hemos generado todas las fotos de una serie con una ligera dominante verde (puede ocurrir con un error de medición, por ejemplo, con determinados tipos de luz fluorescente) y les falta algo de contraste, corregiremos la dominante con alguna de las herramientas que Photoshop nos ofrece para hacer ajustes de color y, después, el contraste ajustando los niveles.

Lo mejor: medir correctamente para que la sesión salga bien

Hay que aclarar que lo ideal es hacer las fotos calibrando bien. Si eres fotógrafo profesional tienes tu carta gris que es, básicamente, una cartulina u otro objeto con un gris que refleja el 18% de la luz que recibe.

Esto sirve para calibrar tu cámara siempre de la misma manera, independientemente de las condiciones de luz que haya en ese momento.

Pero claro, podemos cometer un error en la medición o hacer una foto rápida para captar un instante concreto que ocurre a nuestro alrededor sin tiempo para ponernos finos o… simplemente no tener carta gris, aunque te voy a dar un truco que podría servirte para siempre jamás. Consigue una carta gris, mide la luz con tu cámara, haz inmediatamente después lo mismo sustituyendo la carta por la palma de tu mano y, voilà, ya tienes una referencia para usar tu palma el resto de tu vida. Simplemente tendrás que recordar los pasos de distancia entre la luz que refleja tu mano y la que refleja la carta gris. Es barato y sueles tener tu carta de color siempre disponible, salvo que estés haciendo un reportaje en la tomatina de Buñol.

Volviendo a la supuesta sesión de fotos en la que hubiéramos tenido este problema y exceptuando que alguno de los productos tenga alguna particularidad, la edición de las fotos de toda esa sesión será igual (o casi).

Abrimos una de ellas y procedemos a grabar la acción. Para ello, abre tu paleta de acciones y pincha en el icono Grabar. Te recomiendo crear antes una nueva carpeta (las carpetas se llaman conjuntos o grupos en las acciones de Photoshop dependiendo del lugar) para ordenar las acciones que vayas creando.

¡Silencio, se rueda!

A partir de ahora piensa bien cada movimiento porque todo quedará grabado. Haz solo acciones que puedan ser comunes para cualquier imagen y evita centrarte en aspectos aislados que ocurran de manera concreta en la que tienes abierta.

Ajuste de niveles

En nuestro caso, vamos a empezar por corregir los niveles. Pinchamos en Crear acción nueva y la nombramos de manera descriptiva. A continuación, pinchamos en Grabar y comenzamos a dar los pasos que luego, una vez que reproduzcamos la acción en otra imagen, se ejecutarán provocando los mismos efectos.

Vamos al menú Imagen, pinchamos en Ajustes y elegimos la opción Niveles. Corregimos estos valores tratando de forzar lo menos posible nuestra imagen. Todo lo que quede fuera de los manejadores exteriores es información que la fotografía va a perder y es irreversible una vez que guardemos y cerremos la imagen. Hemos marcado la información que se perdería en naranja haciendo un ajuste de niveles muy agresivo.

Corrección del color

Vamos a ajustar el color ahora. Nos dirigimos al menú Imagen, nos situamos sobre Ajustes y seleccionamos Equilibrio de color. Nuestra imagen tiene una dominante verde. Se hace evidente en los colores neutros, por ejemplo, en los grises de los auriculares. Corregimos alejándolo del verde y vemos cómo estos colores grises ligeramente verdosos, se van convirtiendo en grises neutros.

Eso sí, debemos tener cuidado al interpretar una imagen. Hemos elegido esta serie de fotografías porque tienen un fondo amarillo que se refleja en los objetos. Esto no es una dominante de color, es simplemente que la imagen tiene un gran espacio amarillo que hace que los objetos se inunden de ese mismo color por la incidencia de la luz. Es decir, no debemos quitar el amarillo de las zonas neutras (salvo que estemos buscando eso por algún motivo).

Vale, no te olvides de parar ahora la grabación de tu acción.

Vamos a hacer el lote de imágenes

Automatizar un proceso es genial. Ya hemos dicho que ahorra tiempo, pero no solo esto, nos permite trabajar en otras cosas a la vez, con lo que la optimización es doble. Hacer un lote es muy sencillo. Dirígete al menú Archivo y sitúate sobre Automatizar. Pincha en Lote y te aparecerá una ventana como esta:

Conjunto

Tanto si creaste una carpeta nueva como si utilizaste una existente, selecciónala en Conjunto.

Acción

En Acción, localiza la que estás utilizando en este momento. La que acabas de grabar.

Origen

Este es el lugar de donde Photoshop cogerá las imágenes. Por ejemplo, una carpeta de tu ordenador o las imágenes que tienes abiertas previamente en el programa, según lo definas. Si quieres que abra automáticamente las imágenes (te lo recomiendo casi siempre. Volviendo al ejemplo, si tuvieras que abrir mil fotografías a la vez, tu memoria RAM pondría algunas objeciones), selecciona Carpeta y pincha en Elegir para encontrar el directorio en tu equipo.

Marca las opciones que correspondan en la parte inferior. Nosotros hemos creado una acción que no tiene el comando Abrir, es decir, no ejecuta la apertura de archivos. Al no existir, no es necesario que marquemos la primera. Si tienes las imágenes en una carpeta que a su vez tiene otras carpetas dentro, marca la segunda casilla en la que pone Incluir todas las subcarpetas. En principio, y salvo que quieras revisar algo, marca las dos casillas inferiores para omitir cuadros de dialogo evitando así que salten en el momento de la apertura del archivo y que bloqueen el proceso porque requieran de una acción por tu parte.

Destino y nombre de los nuevos archivos

En la opción Destino verás un desplegable. Es muy importante que tengas en cuenta que si dejas señalada la opción Guardar y cerrar sobrescribirás tus imágenes originales, de manera que no la uses salvo que hayas duplicado tu carpeta o perderás tus fotos tal y como eran antes de haber sido editadas. Si marcas Carpeta, podrás elegir dónde guardar los archivos procesados por el lote y se te activarán opciones para definir como se nombrarán los elementos de la serie de forma automática.

Aunque nada puede fallar si sigues todas las instrucciones, haz la primera prueba descargando algunas fotos de un banco gratuito o asegúrate de duplicar tu carpeta antes de empezar.

Conclusión

Procesar imágenes por lotes te hace ahorrar tiempo y te permite simplificar tu trabajo siempre que haya cosas comunes que hacer en esas fotografías. Generalmente no nos damos cuenta de lo sencillo y rápido que puede llegar a ser la grabación de una acción simple.

Si la corrección que queremos hacer hoy es para tres fotos, grabar una acción lleva solo unos segundos más del tiempo que inviertes en editar una de ellas, de manera que estarías evitando repetir ese trabajo un par de veces. En ese momento ya es rentable, pero es que además puedes tener esa acción almacenada para siempre, de manera que es una inversión de tiempo que empieza a dar sus frutos hoy y los seguirá dando en el futuro.

Además, Photoshop tardará bastante menos de cuatro horas en hacer la tarea el solito, así que si tu cliente tiene prisa por sacar sus mil productos al mercado, esta es la mejor opción.