Cómo hacer un plan de empresa en 7 pasos

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Todo bien estructurado

Cuando quieres poner en marcha tu propio negocio o llevar a cabo un plan de expansión en tu empresa, no basta solo con tener una idea, tienes que ser capaz de plasmarla sobre el papel. Es decir, tienes que saber hacer un plan de empresa.

¿Por qué? Es simple. Un plan de empresa bien redactado y bien estructurado puede convertirse en una herramienta clave para el desarrollo inicial de tu negocio. Te servirá para atraer a nuevos socios o colaboradores, inversores e incluso algunas instituciones públicas puede que te lo pidan para alguna subvención o ayuda. Así que, ponte al lío.

¿Qué es un plan de empresa?

Un plan de empresa es un documento que recoge toda la información relacionada con tu idea de negocio. En él se analiza la viabilidad técnica, económica y financiera de tu proyecto y recoge todas las estrategias y procedimientos necesarios para llevarlo a cabo. Además, describe y analiza las oportunidades con las que cuenta la empresa en el sector en el que se encuentra.

¿Para qué sirve?

Si tienes una pequeña empresa o tienes en mente una idea de negocio, estudiar todas las variables que pueden afectar te aportará información sobre la viabilidad de la misma. No tenemos que referirnos siempre al hecho de emprender, también sirve para conocer evaluar una estrategia si, por ejemplo, queremos lanzar un nuevo producto o abrir una nueva línea de negocios.

Además, un plan de empresa es la carta de presentación de este proyecto ante el resto de la gente. Ya sé que no es útil ni para tus clientes ni nadie que no tenga relación con tu negocio, pero… ¿y si estás buscando nuevos socios o inversores? ¿Y si te lo solicita alguna institución pública para algún acuerdo, ayuda o subvención?

¡Ojo! A diferencia de lo que muchos piensan, no es lo mismo un plan de negocio que un plan de empresa.

Escritorio tomar notas

¿En qué se diferencia un plan de negocio de un plan de empresa?

Un plan de negocio es documento en el que se recoge la situación actual del mercado, el proyecto y las condiciones para arrancar y el progreso del mismo. Además, puede servir para establecer objetivos de a dónde se quiere llegar, pero este documento se realiza cuando la empresa todavía no está establecida. De hecho, en los planes de negocio, se recoge también la información relacionada con el proceso de constitución de la empresa y los requisitos para ponerla en marcha.

Básicamente la diferencia radica en que un plan de negocio se elabora sobre un proyecto que está arrancando o a punto de lanzarse, mientras que un plan de empresa suele hacerse sobre un negocio que ya está en funcionando con el objetivo de alcanzar nuevas metas, crecer o expandirse.

Pese a esta diferencia, la estructura de cada uno de estos dos documentos es muy similar. Lo importante es que cuando lleguen a la mesa de las personas que tienen que leerlo, no lo dejen para más tarde. Es importante que despierte su interés, y esto puedes conseguirlo con un buen diseño, evitando un lenguaje demasiado técnico y, cómo no, yendo directamente al grano.

Cómo hacer un plan de empresa

Aunque existen muchas herramientas que te ayudan a crear un plan de empresa, por ejemplo, Plan de empresa elaborada por La Dirección General de Industria y de la Pequeña y Mediana Empresa (DGIPYME). Es totalmente gratuita y muy fácil de utilizar.

Eso sí, si quieres algo personalizado y que llame la atención de quienes lo van a recibir, te recomiendo que tú mismo elabores el tuyo. Sé que no es algo fácil de hacer, y menos si no estás acostumbrado a manejarse con estas tareas, pero seguir una estructura similar a la que te mostramos a continuación puede ayudarte a crear el tuyo sin problemas.

1. Presentación del proyecto

Hay muchos inversores que nunca han trabajado o desconocen por completo los sectores en los que van a invertir. Lo único que necesitan es conocer que el proyecto sea viable y asegurarse de que va a ser rentable.

El plan de empresa es la herramienta perfecta para ello. Lo primero que debes incluir es la descripción de tu empresa y explicar a qué se dedica o el sector en el que se mueve.

No te olvides de incluir la misión, visión y valores de tu empresa.

 

Como hemos dicho, el plan de empresa no tiene necesariamente que hacerse para un proyecto que está naciendo, sino que puede ser para una estrategia de expansión, por ejemplo. En este caso, es importante mencionar el recorrido de tu empresa, es decir, en qué punto se encuentra ahora y cómo has llegado hasta aquí.

2. Descripción del producto

Ahora llega el momento de explicar tu producto o la idea que tienes. El concepto, cómo surgió y las ventajas y características principales. ¿Qué ofreces? ¿A quién va dirigido? ¿Qué beneficios aportas? ¿Cuál es tu valor diferencial?

Asegúrate de dedicarle todo el tiempo necesario a esta sección. Al fin y al cabo tu producto o tu idea es la que quieres promocionar y tienes que asegurarte de que se entienda bien.

3. Proceso de producción

Otro de los aspectos clave a la hora de crear un plan de empresa, es tener en cuenta todo el proceso productivo que la rodea.

Describe el proceso de producción o de prestación del servicio (no tiene porqué ser necesariamente un producto físico lo que vendes), qué tecnología utilizas, si tienes acuerdos con agentes o empresas externas a la tuya o los proveedores que utilizas.

Créeme que esto puedes trasladarlo a cualquier tipo de negocio. Por ejemplo, si eres desarrollador web y tu negocio se basa en crear y mantener webs de WordPress, en esta sección deberías incluir la tecnología o software que utilizas y, por ejemplo, hacer mención a algún acuerdo que tengas con la empresa de hosting o precios especiales en el registro de dominios.

4. Plan de marketing

Hace poco en nuestro blog ya te expliqué qué es un plan de marketing y cómo podías crear el tuyo, así que ahora es el momento de ponerse manos a la obra.

Esta sección está dirigida a realizar un análisis completo de tu empresa y de los objetivos. Es decir, a dónde quieres llegar y qué estrategia vas a seguir para conseguirlo. No te olvides de incluir:

  • Análisis del mercado: Analiza la situación social, política y económica en la que actúa tu empresa. Define tu público objetivo, analiza tu competencia y, por supuesto, analiza tu empresa también. Un análisis DAFO (debilidades, fortalezas, amenazas y oportunidades) puede ayudarte a conocer un poquito mejor todos estos aspectos.
  • Objetivos: ¿A dónde quieres llegar? ¿Qué objetivos pretendes alcanzar con tu empresa? Recuerda el concepto SMART a la hora de establecerlos, es decir, tienen que ser específicos, medibles, creíbles, relevantes y han de tener una fecha límite para poder conseguirlos.
  • Estrategias o acciones a realizar. ¿Cómo vas a conseguir los objetivos marcados? Es hora de pasar a la acción y definir qué estrategias vas a llevar a cabo en tu empresa.

5. Aspectos formales del proyecto

¿Qué aspectos legales pueden afectar al desarrollo de tu empresa? ¿Necesitas alguna autorización o permiso para desarrollar tu nuevo plan?

No te olvides de incluir cualquier aspecto legal que puede influir en la actividad normal de tu empresa. Y, si estás empezando, la forma jurídica que quieres adoptar, obligaciones laborales que has de cumplir o seguros que debes contratar.

6. Viabilidad financiera

Nadie invertirá en tu proyecto si la rentabilidad o el ROI no va a ser positivo. ¿Qué quiere decir esto? Básicamente que si los inversores o posibles socios no van a ganar dinero con tu proyecto, pensarán en otra empresa o startup en la que invertir. Así que, aplícate en esta sección o busca ayuda de un profesional si lo necesitas.

Monedas de céntimo

Recuerda estos tres puntos básicos:

  • Si la empresa ya está en desarrollo, debe estar generando beneficios.
  • La inversión debe ser igual a la financiación.
  • La tesorería de la empresa debe ser positiva, es decir, debe ser capaz de afrontar todos los pagos que tiene comprometidos.

7. Recursos humanos

No es algo que se incluye en todos los planes de empresa, y mucho menos en los de negocio ya que la idea todavía está sin desarrollar. Pero si cuentas con capital humano que aporta gran valor a tu organización, ¿por qué no resaltarlo?

También si tienes entre manos un proyecto de expansión este apartado puede servirte para definir el perfil y el número de personas que necesitas contratar, conocimientos. experiencia o aspectos más formales de tipo laboral (contrato, convenio) que vas a aplicar.

Conclusión

Ya te lo dije al principio, hacer un plan de empresa no es una de las tareas más fáciles a las que te vas a afrontar en tu negocio, pero es totalmente necesario saber cómo se elabora y tener el tuyo propio.

En este post acabamos de ver una estructura básica y común a muchos planes de empresa, pero como sabes, cada organización es un mundo y, en función del sector en el que te mueves o del producto que ofreces, tu plan de empresa puede ser muy diferente a cualquier modelo o plantilla que consultes en Internet.

Sí, hay un montón de plantillas predefinidas, incluso herramientas online que te ayudan a hacerlo, pero mejor crea el tuyo propio. Haz que tu plan de empresa no sea como los demás, que destaque e intenta plasmar en él tu identidad corporativa. Es una forma de llamar la atención del que lo lee y opte por no darle carpetazo a esa idea o proyecto que tienes en mente.