¿Cómo montar una web con tus productos artesanales?

La web de chiticris

Arrancar un negocio es complicado. De tener una idea a ponerla en práctica hay muchos pasos que recorrer, muchos escalones que subir. Cris sabía que quería hacer algo distinto y reinventar distintos elementos de la estética de una mesa. Empezó desarrollando una serie de productos artesanales y, cuando sabía que estaba lista, pasó a venderlos.

Elaborar sus productos solo supone una parte de su tiempo. Además, ella es la que hace las fotos, la que cierra acuerdos en las distintas ferias, la que lleva la contabilidad, la responsable -y única encargada- de la producción y, como no, la webmaster de su negocio.

La historia de Cris no es única, lo que sí es único es cómo solucionó uno de los miedos que tienen muchos emprendedores: montar su propia página web.

ChitiCris.com, la web de Cris en una hora

Cuando decimos que alguien puede tener su web hecha en menos de una hora con un website builder, en concreto, el del el «creador de páginas web de GoDaddy». En este no es un sueño, sino la realidad.

Lo primero que tienes que hacer es buscar cuál es tu dominio y configurar tu web con el «creador de páginas web».

 

 

Si quieres ver cómo hicimos la web chiticris.com, te dejamos este vídeo.

Historia de una emprendedora

Queremos conocer un poco más la historia de Cris y de cómo empezó su propia empresa como una emprendedora, por eso le hemos pedido que nos respondiese a unas preguntas, ¿nos acompañas?

Nos has dicho que todo empezó en Benicasim (muy propio de un libro de Manuel Vicent), pero… ¿Por qué allí? Cuéntanos quién está detrás de ChitiCris y cómo empezó todo.

El nombre de ChitiCris me lo puso mi padre cuando era pequeña, mi apodo es Chiti y yo me llamo Cris así que él los unió, no podíamos imaginarnos entonces que años después se convertiría en el nombre de mi marca.

Mi empresa surgió de manera espontánea, pero cuando lo pienso no podría haber sido en ningún otro sitio. Cuando me preguntan por mi sitio favorito, siempre contesto Benicasim. Mis bisabuelos veraneaban allí y toda la familia lo hemos mantenido. Para mi Benicasim es paz, felicidad, familia, amigos, playa… En resumen, es mi lugar en el mundo.

Todo empezó en Benicasim una tarde con una amiga que me enseñó a decorar un plato de cristal con una servilleta, sin tener ni idea de lo que pasaría después.

Yo realmente estudié educación infantil y era profesora en un colegio de Barcelona, pero un verano dejé el trabajo para ir, con mi marido, a vivir a Londres. Empecé un máster en Organización de Eventos, Turismo y Protocolo. Mi madre me animó a vender mis productos en mercadillo de Navidad y así lo hice.

Este primer mercadillo fue la primera piedra, que me cargó las pilas y con mucha ilusión empecé a buscar y comprar servilletas para hacer toda una línea de productos. Como siempre digo soy de vivir el momento, el día a día y me lancé.

¿Cuál fue tu primera pieza? ¿Y el pedido más extraño que has recibido?

Mi primera pieza fue en ése duralex antiguo de mi abuela que había en la casa de Benicasim, que hice junto con mi amiga restauradora. Y sobre la segunda pregunta… más que pedido extraño, diría el pedido más especial fue cuando me pidieron que transfiriese un dibujo de un escudo familiar en uno de mis platos.

¿Qué es lo que te inspira en cada diseño? ¿Cuánto tiempo le dedicas a la elaboración de cada pieza?

Lo que me inspira a la hora de buscar servilletas, es ser yo misma. En mi casa.

No hay un tiempo determinado, cada diseño requiere una preparación, una labor concreta para que esa servilleta y la fuente formen un producto.

¿Dónde sueles vender tus platos? ¿Dónde podemos encontrarte?

Por ahora la forma de vender es mediante los mercadillos o Markets que se organizan en Barcelona y como no podía faltar el verano pasado hice un en Benicasim y este año repito, a finales de julio.

Además, acabo de empezar a trabajar en un local en Barcelona, que será el taller de ChitiCris. La idea es que sea un showroom con punto de venta en Barcelona. Estaremos en la calle Ciudad de Balaguer 51 (cerca de la calle Mandri).

Y a partir de julio podréis encontrar ChitiCris en una tienda de decoración de Madrid, se llama Guaimaro y esta en la calle Velázquez.

Bueno, sin olvidar la web de ChitiCris, claro.

Confiesa… ¿cómo son los platos de tu casa?

Desde pequeña las vajillas de mi casa siempre han sido platos pintados con frutas, flores. Todas las que he usado tenían algo, tanto en las casas de mis abuelas como en la de mis padres.

Por la boda nos regalaron una vajilla pintada a mano con nuestro logo y me pareció un regalo muy especial y personal.

Para el día a día confieso que tengo una básica de Zara Home. Es blanca con una cenefa gris.

En Londres me compré una vajilla de topos preciosa, y Javi, mi marido, por Navidad me regaló una de animales de Anthropology. Por supuesto ahora tenemos la casa llena de ChitiCris en todas partes.

¿Qué es lo que más te apasiona de tu negocio?

Lo que más me gusta es que todavía no lo siento como un trabajo, hago lo que más me apasiona y encima puedo vivir de ello, es un sueño del que hoy por hoy sigo emocionándome.

Mi hermana después de cada market me llama y me dice que tengo una expresión en la cara de felicidad, satisfacción y sobretodo me dice que todavía no me lo creo. Tiene toda la razón y se que esta emoción no va a desaparecer porque gracias a Dios puedo hacer lo que más me gusta y disfruto mucho haciéndolo.

Si tuvieras que darnos tres ventajas de trabajar como freelancer o ser tu propia jefa, ¿cuáles serían?

Creo que la primera es el horario, quiero decir, antes como profesora tenia un horario que cumplir y aunque no me puedo quejar porque era buenísimo. Ahora mismo, creo que trabajo muchísimas más horas al día que antes, incluso trabajo muchos fines de semana, pero como he dicho no siento que sea un trabajo se me pasan las horas volando cuando estoy en mi taller produciendo.

Otra ventaja es trabajar para mi.

Y la tercera es hacer lo que me gusta, que en el fondo es trabajar sin pensar que es trabajo.

¿Y los inconvenientes? ¿Qué es lo que más echas de menos de trabajar para una empresa?

Diría que el inconveniente es no tener la seguridad económica que te da tener una nómina, cuando se emprende no hay nómina, la seguridad mes a mes desaparece, es un reto.

Lo que más echo de menos, en mi caso son los niños y a mis compañeras, estaba muy acompañada todo el día y ahora paso muchas horas sola con los platos.

Eres un gran ejemplo de cómo convertir un sueño en una realidad, pero seguro que no todo en el camino han sido rosas. ¿Cuál fue el mayor obstáculo o lo que más te costaba hacer al principio?

Muchas gracias, no hay un secreto para hacer de tus sueños una realidad, pero me atrevo a decir que todos los que tengáis uno pero que por miedo no os atrevéis (ya que para mi el miedo era un obstáculo importante) os aconsejo que sepáis escuchar a los que os quieren y que confiéis en vosotros mismos.

Quizás el mayor obstáculo fueron los primeros markets, cuando me vi sin saberlo empezando algo muy bonito.

También la mudanza a Londres, vida nueva, con mi marido, en otro país, pero a la vez me salían oportunidades de hacer más markets ventas en Barcelona. Eso sí, con el apoyo de los que me quieren conseguí organizarme, y pasar largas estancias en Barcelona produciendo los encargos y las ventas en los markets.

¿Cómo te has decidido a dar el salto y llevar tu negocio al mundo online, aunque fuese solo en redes sociales?

Surgió por necesidad de llegar a todo el mundo. Tras el primer mercadillo de Navidad, la gente me preguntaba; ¿Donde puedo encontrarte? ¿Si quiero más que como lo puedo hacer? ¿Dónde puedo ver los diseños?… Así que me animé a abrir un perfil en Instagram y después mi web donde tengo todos los productos artesanales que creo.

Me encanta tu perfil de Instagram, ¿por qué este canal?

Los que me conocen saben que todo lo tecnológico no se me da muy bien, yo soy de las que sigue teniendo agenda de papel y lo anoto todo allí.

Instagram era una plataforma que conocía, tengo el mío personal y mediante esta red pensé que seria la mejor manera de llegar a más gente.

Aunque tu negocio ya estaba en el mundo online, ahora diste el paso a hacerlo en tu propio espacio, ¡tu propia web! ¿Qué esperas de ella?

Estoy emocionadísima con la página web, lo siento como un paso en mi negocio enorme para poder llegar a más gente.

Que la gente pueda ver los diseños que tengo, que productos tenemos, puedan encargar y personalizar sus propias piezas… En definitiva, que tengan la posibilidad de acceder a ChitiCris, de tener en sus manos un catálogo más amplio del que actualmente ofrezco en Instagram.

Y para los que nos estén leyendo y también estén pensando emprender su propio negocio… ¿Qué tres consejos les darías?

Los tres consejos que daría son los siguientes:

  • Vencer el “miedo” de empezar
  • Escuchar a los que nos quieren, ya que sus consejos son los mejores que nos pueden dar.
  • Confiar en uno mismo.

 

 

Clara Avila Cantos
A mitad de camino entre el marketing digital y el diseño de producto, Clara Ávila es parte del equipo de GoDaddy España. Bloguera de las de toda la vida, escribe de estrategia digital, recetas de cocina y ganchillo. No en ese orden forzosamente. Eso sí, cuidado, que habla más de lo que escribe…