¿Cuáles son los peligros de las redes sociales en la actualidad?

Sorteando obstáculos en la Red

Si decimos que hoy en día somos prácticamente incapaces de vivir un día entero sin echar un ojo a las redes sociales, no estamos muy lejos de la realidad. Su nivel de popularidad no deja de crecer a medida que nuevos mercados y usuarios realizan su primera toma de contacto con plataformas como Facebook, WhatsApp o Instagram, por mencionar algunas de las más conocidas.

Todos sabemos por qué tienen tanto éxito. Fotos de animales, saber qué hacen tus amigos porque ellos publican stories con sus actividades diarias o recibir titulares en tweets son algunas de las bondades de registrarse en las redes, aunque no todo es color de rosa mientras las usamos. El mundo digital actúa como una red en la que los hackers, los ciberdelincuentes o traficantes de datos traten de imponer su ley a costa de los malos vicios de los usuarios.

Por ello, es necesario protegerse y tomar una serie de medidas que nos priven de sufrir consecuencias emocionales, sociales y financieras. Internet está democratizado, es decir, todo el mundo puede usarlo con buenas y malas intenciones y, por tanto, todo el mundo sin excepción puede acabar expuesto a los peligros de las redes sociales.

Por ello, en este artículo trataremos de recoger los principales peligros actuales y cómo podemos evitar caer en la trampa.

Enumerando los peligros de las redes sociales

Las empresas detrás de la creación y difusión de sus plataformas saben lo que tienen entre manos y trabajan constantemente para mejorar su seguridad y proteger a los usuarios frente a ataques de los ciberdelincuentes. Códigos de verificación, encriptación de mensajes y demás medidas ponen tierra de por medio y limitan en gran medida la actuación de aquellas personas que solo buscan lucrarse a costa de los demás.

Otra medida muy básica pero que es necesario seguir recordando es la edad mínima de acceso a cada plataforma. Cuántas veces hemos visto a menores de edad usando las redes sociales con el consentimiento de sus padres, cuando sobre el papel no debería ser posible.

En este sentido, en España la edad mínima para tener una cuenta es de 13 años para Twitter y Snapchat, 14 años para Facebook e Instagram, 16 años para LinkedIn y WhatsApp y 18 años para YouTube, aunque en este último caso debemos matizar que los servicios de la matriz Google establecen la edad mínima en 16 años.

Si se detectan cuentas usadas por menores de edad que engañaron a la plataforma para poder acceder, pueden verse cerradas dichas cuentas notificando dicha acción por email.

Con todo, veamos los principales peligros de las redes sociales en la actualidad. Esta es la lista:

1. Inseguridad personal. Vivir por y para los likes

Este problema, generado sobre todo entre los jóvenes, se debe a su momento vital en el que deben desarrollar relaciones con otras personas de su edad o similar, si bien tradicionalmente estos se hacía en persona, las nuevas tecnologías han trasladado la creación de nuevas relaciones a través de la pantalla de un móvil.

Imagen de una persona sujetando un botón con un corazón simbolizando los likes de las redes sociales

La cuestión radica en el momento en que la persona solo está pendiente de recibir o no una alerta en su teléfono, tras haber subido stories o publicar contenido que considere atractivo para la gente y esté esperando que tenga solicitudes de amistad en cascada, cuando no debería ser así.

Conocida como la Generación Like, su peligro es no reforzar autoestima y no ser populares si no reciben likes constantemente en sus perfiles.

 

2. Ciberacoso

Al contrario de los anteriores, por desgracia existen en el mundo millones de personas a las que haber entrado en una red social les ha cambiado la vida para mal. Como víctimas de delitos como el ciberacoso, los jóvenes que sufren este problema en lugares físicos como colegios o institutos también se ven sometidos a insultos, amenazas, difamaciones o incluso chantajes siendo obligadas a publicar imágenes personales para ser humilladas frente al resto.

En este punto es fundamental la labor de los padres y profesionales para tratar de evitar que se creen una cuenta para evitar los peligros de las redes sociales, y si finalmente quieren crearla deben tener en mente la posibilidad de ajustar el nivel de privacidad, para que solo vean determinadas personas la actividad de sus perfiles.

Cuantos menos datos personales se publiquen, mejor. El centro de estudios, el lugar de nacimiento o a dónde nos vamos de vacaciones son datos útiles para quien quiera acosar o amenazar a sus víctimas.

 

3. El uso que Facebook hace de tu información

Publicar una foto, una noticia, o poner datos personales y aficiones en Facebook puede dejar huella para toda la vida. Desde el momento en que activas una cuenta en esta red social, aceptas que los derechos sobre todas las fotos subidas les pertenecen, además de permitir que se revendan los datos de perfil que sean públicos a cambio de mostrar publicidad personalizada. Otro ejemplo claro es el momento en que descargas una aplicación y cedes información personal a la empresa propietaria, que gana dinero en parte vendiendo los datos personales que recoge.

Mucha gente lo acepta y es consciente de ello, porque ven beneficios a posteriori. Sin embargo, esto puede ser perjudicial si dichos datos caen en manos de los criminales. Es más, nunca tenemos la certeza total sobre qué se hacen con nuestros datos ni quién los maneja.

Por otro lado, en Facebook también se da el fenómeno del uso indebido de las fotografías por parte de los usuarios. Al ser públicas en función de la privacidad que hayas marcado, están accesible a más o menos gente en esta red y pueden usarlas con distintas finalidades, desde el acoso ya comentado antes hasta hacer montajes con nuestra imagen sin consentimiento.

4. Problemas de phishing, malware y otros delitos online

Si con tus fotos y datos personales publicados pueden hacer estragos, lo mismo puede conseguir cualquier persona que se haga pasar por un amigo tuyo, o un desconocido consiga enviarte un mensaje privado con una URL sospechosa.

Normalmente estos enlaces suelen redirigir a páginas web o a lugares en la red que contienen virus camuflados en forma de anuncios o publicaciones, con los que pueden enviar mensajes de spam, o directamente hacerse con datos más privados.

Un tipo de ataque novedoso es el conocido como Quid Pro Quo, perteneciente a la rama de la ingeniería social, que consiste en hacerse con los datos de acceso a una cuenta de email para ver la bandeja de entrada y manipular la información que contengan, a cambio de ofrecer una supuesta descarga gratuita que el usuario ha buscado previamente.

Imagen de un teclado mecánico de ordenador a oscuras

Otros peligros de las redes sociales y que actúan también en Internet a todas las escalas posibles ya los hemos analizado en nuestro blog, como pueden ser los ataques de malware o por scam, phishing o cybersquatting. De ahí que sea importante mantener un nivel de seguridad en la red alto y, sobre todo, no pulsar enlaces ni aceptar mensajes extraños.

5. Ojo con el futuro laboral

Otro de los peligros de las redes sociales está vinculado con la reciente práctica hecha por parte de los departamentos de recursos humanos de las empresas a la hora de localizar a los candidatos a un puesto de trabajo. Con la excusa de buscar más información sobre los candidatos, les sirve como un primer filtro para descartar aquellos que causen una primera impresión negativa que acabe siendo definitiva.

Por tanto, si tienes fotos comprometidas que puedan ser vistas, elimínalas cuanto antes.

 

También se tienen en cuenta posibles publicaciones y mensajes que den una mala imagen sobre tus opiniones, por lo que se recomienda no interactuar demasiado en redes sociales más allá de lo estrictamente necesario. Puede pasar que alguien intente publicar comentarios que atraigan tu atención para que respondas y a partir de ahí se genere una interacción que acabe en difamaciones, publicación de contenido subido de tono, etc.

Por otro lado, uno de los grandes problemas que acarrea el uso de las redes sociales se centra en el poder de adicción que traen consigo. Si antes hablábamos de los jóvenes como víctimas del like, a toda la población le afecta el hecho de pasarse muchas horas enganchados al móvil leyendo noticias y comentarios Twitter, cotillear publicaciones de amigos en Facebook o Tik Tok en horas de trabajo.

Muchas empresas, sobre todo en ambientes cercanos, intentan saber si el candidato o candidata abusa de sus dispositivos personales en horario laboral, sabiendo así si es idóneo para el puesto o si una vez contratada dicha persona, no hará bien sus tareas por estar distraída.

6. Fake news

También conocidos como bulos, desde hace pocos años la aparición de las fake news han cambiado la opinión de millones de personas sobre cualquier tema que tenga gran difusión. La técnica se centra en publicar y expandir noticias falsas hasta que lleguen masivamente a todo el público de una red social, con el peligro que entraña leer y no contrastar la información vertida desde un medio concreto.

En España los temas políticos están centrando las miradas de los “desinformadores”, lanzando supuestas informaciones sobre una determinada persona, pero que a las pocas horas acaba siendo desmentido o corregido para evitar o limitar la manipulación de la opinión pública.

Por último, y lo incluimos dentro de las fake news aunque se puede extender a otros ámbitos, es muy peligroso publicar determinados comentarios ofensivos que descalifiquen a otra persona, porque pueden acabar teniendo repercusiones legales. Hablar sobre un tema político o sobre creencias religiosas y hacerlo sobre noticias falsas suele ser una mezcla letal para leer opiniones radicales.

Aunque haya gente que no lo crea, usar Facebook o Twitter no es más que poner en texto los pensamientos de una persona, por lo que mucho ojo al publicar comentarios de los que luego te tengas que arrepentir.

Conclusión

Los peligros de las redes sociales existen, están ahí latentes cada día y si no se tiene un mínimo nivel de seguridad las consecuencias pueden ser fatales. Por eso, hacemos ahora un repaso a las principales recomendaciones para evitarlos:

  • Configura la privacidad de tus perfiles de manera que solo tus amigos vean tu información
  • Evita publicar datos personales o tus planes sobre las vacaciones
  • No aceptes solicitudes o mensajes de cuentas desconocidas
  • Evita pulsar URLs abreviadas que no conozcas su procedencia
  • Informa sobre cuentas sospechosas u ofensivas
  • Crea cuentas separadas para tu vida perosnal y (si es necesario) para tu vida laboral