«Hay elementos de la cultura japonesa que no se entienden en otros sitios»

El caso de Kimonart

Cuando sabes mucho de un tema, cuando algo de verdad te apasiona, debes plantearte abrirte un blog y compartirlo con los demás.

Yago estudió historia del arte (un tema del que es un experto). Sin embargo, tras leer «historias de una geisha» e investigar mucho sobre la realidad o la ficción de esta historia, se encontró con un bonito camino a recorrer en el que Japón, su cultura y los kimonos aparecieron como grandes protagonistas.

La colección de kimonos fue lo primero, aprender japonés después. Mientras que la gente suele viajar a Nueva York con la maleta vacía, Yago hizo lo mismo al ir a Japón. Ahora tiene su propio blog en el que comparte todo lo que le parece interesante «Hay elementos de la cultura japonesa que no se entienden en otros sitios».

Con un armario lleno de kimonos, los busca en distintos sitios de internet y los usa en eventos especiales, dándole su toque personal: «Me gusta combinar lo masculino y lo femenino del kimono».

Kimonart & GoDaddy

Kimonart

Yago optó por WordPress para crear su propio blog. Varios rediseños después, está contento con el resultado. Su blog crece en visitas y él cada vez da más charlas para explicar qué es un kimono y cómo usarlo correctamente. ¿Quieres conocer un poco mejor su historia? Aquí te dejo la entrevista que le hicimos:

1. Antes de nada, preséntate. ¿Quién está detrás de Kimonart?

Soy Yago, el creador de Kimonart. Historiador del arte por la UCM, especializado en arte Moderno y Contemporáneo. Así que se puede decir que he dedicado mi vida al estudio de la cultura y al arte, por lo que no era difícil que la cultura japonesa terminase irrumpiendo en mi vida y convirtiendo a este madrileño en un freaky de los kimonos y el mundo nipón.

2. ¿Cómo descubriste tu pasión por el arte occidental y más en concreto por el mundo de los kimonos?

Mi pasión por el arte occidental surgió durante el instituto, por esa época más o menos descubrí la cultura japonesa, pero no le di más importancia, era algo que me parecía exótico, pero era una más. Fue entonces cuando decidí dedicarme el mundo de la cultura y el arte. Tiempo después cayó en mis manos la biografía de Mineko Iwasaki (la geisha en cuya vida se inspiró Arthur Golden para escribir “Memorias de una geisha”) y fue cuando descubrí realmente el mundo de las geisha y los kimonos y se convirtió en mi punto de partida para comenzar a investigar sobre el tema, y ya no pude parar, tanto es así que empecé a estudiar japonés, para tener un mayor conocimiento de la cultura y las costumbres, vamos, todo muy normal.

3. ¿Cómo se puede llegar a ser un experto en kimonos? ¿En qué se basó tu aprendizaje?

Bueno, yo no me consideraría un experto, me queda mucho para ello, pero yo empecé por buscar libros como los de Liza Dalby y el de Terry Satsuki Mihaupt y buscar por internet, tanto otros blogs (como el de Minna no kimono fue para mí como la Biblia en un inicio), como YouTube o incluso Facebook, donde hay importantes comunidades internacionales sobre kimono (Inmortal Geisha, Kimono Jack, etc.) donde la gente postea desde preguntas a consejos para vestir o curiosidades que encuentran. Aunque si realmente uno quiere convertirse en experto o mejor dicho en profesional, habría que irse a Japón para poder estudiar y examinarse. Después de todo, el kimono es un arte, tanto las prendas en sí como el ponerlo, y para aprenderlo hay que ir a sitios especializados donde aprender las distintas técnicas.

4. Cuéntanos, ¿cómo fue ese momento en el que te decidiste a montar un blog sobre el tema?

Pues la verdad es que fue una propuesta de varios amigos durante la típica conversación entre cañas “¿por qué no te abres un blog? Sería interesante” (típica forma de decirte que dejes de dar la brasa) y a ello me puse. Mi intención era llenar el hueco que hay en torno al tema en España o más concretamente en español, ya que el 90% de lo que encuentras, tanto en la red como publicado en papel, sino está en inglés, está en japonés. Además, también me parecía interesante hacerlo desde la perspectiva de un hombre, ya que el mundo del kimono es eminentemente femenino.

5. Además de Kimonart, ¿estás involucrado en algún otro proyecto o lo compaginas con otro trabajo?

Bueno, Kimonart nació como un hobby, más que como una profesión, a raíz de mi interés por el mundo kimonil, así que para poder comer, trabajo como coordinador del equipo de atención al visitante en el Espacio Fundación Telefónica (aunque también lo he compaginado con dar clases de historia del arte, visitas guiadas, etc.) y con estudiar japonés. Además de mis proyectos de costura, que una vez me pongo con ello no hay tiempo para más.

Kimonart

6. Imagino que los comienzos no han sido fáciles. ¿Cuál fue el mayor obstáculo que te has encontrado a lo largo de tu carrera?

Pues la verdad es que mi mayor obstáculo ha podido ser la indecisión, con una carrera como la mía aunque la gente generalmente piense que el destino es claro (acabar dando clase); la verdad es que no es para nada fácil decidir hacia dónde tirar. En mi caso se puede decir que he tocado por varios palos y la verdad es que me han gustado todos, por lo que es difícil elegir. Por otro lado, la falta de tiempo también es un obstáculo, porque aunque ya he dicho que he tocado varios palos, me gustaría tocar más, y esto está limitado por la falta de horas en el día, ¿no se pueden alargar un poco más?

7. ¿Y algo que te haya salido rodado?

Esta es fácil, encontrar trabajo, puede parecer raro, pero la verdad es que nunca me he quedado colgando, empecé a trabajar en excavaciones arqueológicas durante los veranos de la carrera a los 18. Cuando terminé de estudiar, estuve un año como gestor cultural en una galería de arte y de ahí al mundo de la atención al visitante en museos, pasando por dar clases y hacer visitas guiadas. Así que puede decirse que lo he tenido bastante fácil en ese sentido (y espero que no cambie, la verdad), porque nunca he parado, lo que me viene muy bien para mi forma de ser, ya que soy un culo inquieto y creo que ese fue el motivo principal por el que al final me lancé a escribir un blog, porque por qué no, un poco más de carga nunca viene mal, ¿verdad?

8. ¿Cuántos kimonos tienes en tu armario? ¿Los sueles vestir de manera ocasional o solo para eventos especiales?

Pues no es una gran colección, aunque va creciendo poco a poco, ahora mismo tendré en torno a 50 piezas, entre kimonos (unos 27), obis (los fajines que lo cierran) que son unos 12 y accesorios para vestirlo (incluyendo calzado, bolsos, abanicos, etc.). Y claro, los suelo utilizar tan a menudo como puedo; aunque mi forma de utilizarlos no es demasiado tradicional, para empezar porque los kimono de hombre son de colores bastante sobrios y sin decoración, por lo que suelo utilizar kimono de mujer, que a veces reconvierto y adapto a kimono de hombre y otras veces no. Además, utilizo algunos accesorios con los que ocurre lo mismo que los utilizo pese a que suelen ser accesorios de mujer. Por otra parte, también suelo utilizarlo mezclado con ropa occidental, utilizando el kimono como chaqueta de traje, o kimono con cazadora de cuero, etc. Aún así, es en los eventos especiales cuando suelo utilizarlo más, ya que siempre queda mucho más vistoso que utilizar un traje occidental de pantalón y chaqueta.

9. Seguro que has llamado la atención de más de una persona con tus kimonos. ¿Crees que podrá convertirse en una vestimenta más habitual en España? Y en Japón, ¿es muy frecuente el uso de esta prenda en la actualidad?

Sí, desde luego puede convertirse en una vestimenta más habitual, pero no de una manera tradicional, no tendría sentido, ya que hay que aprender demasiadas reglas y formalismos para poder utilizarlo correctamente. Pero como ya he dicho mezclado con ropa occidental, ¿por qué no? De hecho son varios los diseñadores de alta costura que se han inspirado en la ropa tradicional japonesa a lo largo del tiempo, desde el siglo XIX hasta nuestros días para hacer desde vestidos, a chaquetas, a batas, zapatos, joyas… Eso sí, habría que aprender un poco para saber lo que ES un kimono de lo que NO LO ES, y así evitar copias baratas.

«Sería necesario crear conciencia de que un kimono no es un disfraz y que cuando uno lo viste, no va disfrazado de samurai o geisha, es una prenda de vestir más como un vaquero o un jersey.»

En Japón actualmente hay cierto repunte, si bien es cierto, prácticamente sólo se utiliza para grandes ceremonias (bodas, funerales, ceremonias de la edad, etc.), pero poco a poco se va colando en los armarios contemporáneos. Los kimono son prendas que si se conservan debidamente, puede pasar por varias generaciones y seguir utilizándose con muy pocos reajustes, por lo que mucha gente hereda kimonos de sus abuelas, o madres y buscan la manera de utilizarlos. Además el gobierno busca la forma de promover su uso con distintas iniciativas; de hecho, por ejemplo, para los Juegos Olímpicos de Tokyo 2020 se está preparando un kimono inspirado en cada uno de los países que participan, para así dar visibilidad y recuperar/mantener técnicas y procesos que de otra manera se perderían.

10. Háblanos sobre tu pieza más valiosa o tu kimono más especial.

Pues la verdad es que es difícil seleccionar alguna pieza como la más especial, porque yo las selecciono porque me parecen interesantes o únicas, no compro por comprar. Pero si tuviese que elegir alguno sería un tsukesage (un kimono de visita de formalidad media) rosa y malva con momiji (hojas de arce japonés), que fue uno de los primeros que me compré; o un shiromuku (un kimono de boda complemente blanco con dibujos también bordados en blanco) que posiblemente sea uno de los más caros que poseo. Aún así tengo varios de los que no me podría desprender.

11. ¿Tienes alguna pieza diseñada por o para ti en exclusiva?

Sí, de hecho de los primeros proyectos de costura que hice fueron 2 yukatas (kimonos de algodón de verano) que utilizo muy a menudo. Y en el tintero me dejo alguna cosita más que espero en un futuro cercano llevar a cabo, después de todo el kimono tiene un patrón de costura muy sencillo, por lo que es fácil modificarlo para innovar y crear cosas únicas, aunque nos salgamos de lo tradicional.

12. ¿Dónde sueles comprar tus kimonos? ¿Es fácil encontrar lo que buscas en Madrid o recurres más a la compra online?

Generalmente los compro online, ya sea por Ebay, Rakuten o en Minna no kimono, en tiendas muy específicas que sé que lo que tienen es muy buena calidad o que no han sido muy maltratadas. En Madrid, por regla general no he encontrado nada que me volviese loco, y si lo he hecho el precio era excesivo, no hay que olvidar que al final muchas de estas prendas son de segunda mano y por lo tanto tienen taras del uso o de la edad, por lo tanto cuando más antiguo sea un kimono más barato suele ser, al igual que una camisa de Zara de segunda mano no puede costar más que una que compras directamente en la tienda.

13. ¿Hasta dónde te gustaría llegar con tu pasión por los kimonos? ¿Algún reto a la vista?

Pues esta es una pregunta difícil, ¿dónde llegar? Pues hasta donde pueda, me gustaría poder enseñar la cultura textil japonesa a todo el que me quiera escuchar, quizá realizar alguna exposición de kimonos o arte japonés, charlas/conferencias, o ya apuntando alto, quizá llegar a organizar un festival de cultura japonesa que se convierta en cita obligatoria. Soñar es gratis.