Implantes dentro del cuerpo y el Internet de las cosas

El cyborg humano

No estamos tan lejos de poder ver a un cyborg humano fuera de las películas de ciencia ficción. El Internet de las cosas sufrirá un crecimiento radical cuando las redes 5G estén perfectamente implantadas en todo el mundo y los implantes dentro de nuestro cuerpo, conectados a la red de redes, serán cada vez más comunes.

Relojes que se conectan, zapatillas que monitorizan y se ajustan en función de la actividad, collares que responden a la presión del dedo enviando alarmas por Internet, pendientes con sensores de movimiento, lentillas que miden la glucosa… todos estos dispositivos ya existen, y están esperando a que las redes 5G puedan ofrecer conexión constante en poco espacio para que puedan comercializarse con más visibilidad. Actualmente 4G no permite una gran cantidad de dispositivos conectados por metro cuadrado, por lo que es inviable tener encima decenas de dispositivos conectados a la misma red (mucho menos en el metro, junto a otras personas con la misma cantidad de intentos de conexión), ese es el límite que desaparecerá dentro de muy poco tiempo.

Pero hoy no hablaremos de pendientes, ni de relojes ni zapatillas, hablaremos de implantes dentro del cuerpo, dispositivos que ya han sido probados en pequeña escala y que pueden ayudar a mejorar la salud de muchas personas. Debido a las limitaciones de tamaño y de conexión, pocos de ellos se conectan a Internet, pero no hay otra alternativa: la única manera de obtener información constantemente a partir de un implante, es conectándolo a la web, donde desaparece el límite de la proximidad.

Tipos de Implantes

No es raro encontrar noticias que hablen de microchips de un milímetro de largo equipados con capacidades de comunicación de campo cercano y alojados justo debajo de la piel.  La tecnología de identificación por radiofrecuencia (RFID) ha existido durante décadas y se ha considerado lo suficientemente segura para el uso habitual. Se utiliza en estos microchips para permitir que ciertas personas tengan acceso a determinadas regiones, o para tener acceso a un ordenador sin necesidad de poner huellas ni contraseñas, únicamente acercándonos. En el mundo animal las etiquetas RFID para orejas se utilizan para registrar casi todo el ganado de granja y rancho con el Sistema Nacional de Identificación de Animales de los Estados Unidos (en Australia, el sistema es obligatorio) y las tarjetas de crédito usan un chip RFID constantemente.

Ahora hay empresas, como Three Square Chip, que están trabajando en prototipos de implantes RFID que podrán monitorear continuamente los signos vitales de una persona, permitiendo a los pacientes y médicos acceder a información altamente precisa en tiempo real. No se trata de identificar a la persona, se trata de monitorizar su salud, algo necesario para quien sufre de alguna enfermedad crónica o pasa por algún tipo de tratamiento.

Hay casos en los que se usa un implante para quien sufre un trastorno nervioso crónico, ya que  depende de un estimulador de médula espinal implantado para controlar su dolor.

En la cardiología también hay casos así, monitores cardíacos insertables como el Reveal linq, que han reemplazado parches adhesivos delicados como la opción más confiable para pacientes con afecciones cardíacas crónicas.

La tendencia continúa, hace pocos meses, la FDA aprobó el primer sistema implantable de monitoreo continuo de glucosa a largo plazo para personas con diabetes.

Alimentación de los implantes

Sobre la energía necesaria, hay varias soluciones propuestas. Three Square Chip dice que sus implantes médicos RFID serán impulsados ​​por el calor corporal, y creen que pueden desarrollar una sola pieza de hardware para ayudar a los pacientes con una gama más amplia de condiciones: un solo dispositivo para varias enfermedades. Están trabajando para vender chips capaces de rastrear los signos vitales en vivo de un usuario en poco más de un año, pero algunos otros desarrolladores lo harán antes

GPS y la privacidad

Sobre el GPS: no es una novedad, muchos padres quieren implantar un chip de este tipo bajo la piel de sus hijos, y hay empresas que ya están trabajando en el tema. Se está incluso planteando usar un chip GPS para identificar a los delincuentes sexuales registrados.

En varios países es relativamente sencillo avanzar en este sentido, ya que las leyes de protección de datos no son tan estrictas. Ese es uno de los motivos por los que la tecnología de implantes, monitorización, vigilancia e inteligencia artificial está avanzando más rápido en los países asiáticos, ya que pueden obtener datos de la población de una forma más sencilla que en Estados Unidos o, sobre todo, en Europa. Para avanzar en procesos de Inteligencia Artificial es necesario entrenar a los sistemas con millones de datos clasificados, y esos datos deben obtenerse de los usuarios, algo nada sencillo en muchos lugares.

Con los implantes ocurre algo semejante. Probarlos con humanos, obtener información de los mismos y generar informes, es un problema más legal y ético que tecnológico, un problema que muchas veces es tratado sin tener en cuenta todas las variables que forman parte del mismo. Todas las semanas hay novedades en este sentido, pero aún falta avanzar mucho para encontrar el equilibrio adecuado.

Evolución necesaria en el mundo del hosting

Todos estos implantes que se están desarrollando tendrán que conectarse a Internet, y los datos tendrán que almacenarse y procesarse en la nube, por lo que no estamos hablando solo de una revolución en el mundo de la electrónica, del derecho y de las telecomunicaciones, el mundo del hosting se está también transformando para poder absorber una demanda en la que el cliente no es ya una persona con una web, es un chip dentro de la corriente sanguínea de alguien.

Son muchos los sectores que tienen que cambiar y/o evolucionar rápidamente durante los próximos 5 años, y el del hosting no es una excepción. Estamos preparados para el mundo de la computación en la nube, para almacenar y procesar datos, para usar la Inteligencia Artificial cuando sea necesario y poder garantizar que la información, como nuestro bien más preciado, continuará disponible de forma segura, rápida y constante.