¿Qué es una Raspberry PI y para qué sirve?

Explora todas sus posibilidades

Las Raspberry PI son unos microordenadores que han tenido un crecimiento exponencial desde su creación, allá por el 2012. Su tamaño, su precio y las funcionalidades que ofrece son los factores que han propiciado este auge.

Pero, ¿qué es una Raspberry PI y para qué sirve?

¿Qué es una Raspberry PI?

Una Raspberry PI es un ordenador del tamaño de una tarjeta de crédito. ¿Suena increíble, verdad?

Consiste en una placa base que soporta distintos componentes de un ordenador como un procesador ARM de hasta 1500 MHz, un chip gráfico y una memoria RAM de hasta 8 GB.

Además, tiene otras muchas otras posibilidades.

  • Gracias a sus puertos y entradas, permite conectar dispositivos periféricos. Por ejemplo, una pantalla, un teclado e incluso un televisor.
  • Contiene un procesador gráfico VideoCoreIV, con lo que permite la reproducción de vídeo -incluso en alta definición-.
  • Permite la conexión a la red a través del puerto de Ethernet, y algunos modelos permiten conexión Wifi y Bluetooth.
  • Consta de una ranura SD que permite instalar, a través de una tarjeta microSD, sistemas operativos libres.

¿Cómo surgió este microordenador?

La primera Raspberry PI surgió de la mano de un grupo de investigación de la Universidad de Cambridge capitaneado por Eben Upton. De esta manera, se fundaría Raspberry Pi Foundation.

En un inicio, allá por el 2006, fue concebida para el sector de la educación. Su objetivo era fomentar el aprendizaje de informática y programación en las aulas, y dar una alternativa a los costosos PC -tan en auge en la década de los 90-.

Robots manejados por Rasbperry PI

La primera Raspberry PI fue lanzada al mercado en el 2012. Sin embargo, gracias a su bajo coste y sus enormes funcionalidades, ha tenido un auge exponencial desde su lanzamiento.

¿Qué puedes hacer con una Raspberry PI?

Una Raspberry PI está concebida, en un inicio, para la enseñanza. Por ello, es muy útil a la hora de desarrollar proyectos de electrónica o aprender a programar.

Además, debes tener en cuenta que es un pequeño ordenador con el que podrás realizar tareas tremendamente diversas. Por ejemplo, redactar documentos, rellenar hojas de cálculo, jugar a videojuegos e incluso navegar por la red.

Por otro lado, las aplicaciones que permite la Raspberry PI a nivel usuario son tremendamente amplias. Entre los usos más populares, destaca:

  • Lo más básico es navegar en la red, tener instalado el sistema Office y emplearla como si fuese un ordenador. Sin embargo, debes tener en cuenta que a este respecto tiene una serie de limitaciones que detallaremos más adelante.
  • Otra de las opciones más habituales es crear un centro multimedia. Gracias a su puerto HDMI, puedes ver los archivos guardados en su memoria.
  • Gracias a la descarga de distintos softwares como OSMC, podrás convertir tu televisión en una Smart TV.
  • La Raspberry puede ser empleada también como un servidor privado en la nube -o VPN-. Un lugar seguro en el que guardar tus archivos y evitar pérdidas innecesarias.
  • Puedes instalar un emulador de videoconsola y jugar a videojuegos clásicos. El recomendado en este caso es RetroPie.
  • Contiene una serie de pines. Estas señales digitales de entrada y salida permiten conectar a un sinfín de dispositivos como LEDs o motores. Por ello, son tremendamente útiles en proyectos de electrónica o domótica.
  • Otra aplicación sería la de la videovigilancia. Gracias al software Motion, se puede conectar una webcam a la Raspberry y ésta grabará cualquier movimiento que detecte dentro de la cámara.

Domótica y Raspberry PI

Limitaciones de la Raspberry PI

En primer lugar, si bien es un micrordenador, su velocidad no es extremadamente rápida. Hablando rápido, es similar a la de un ordenador de principios de siglo.

Por ello, a veces no es la opción adecuada para navegar por la red o redactar documentos. Tampoco cargará un videojuego actual, ni es la adecuada para ejecutar programas de retoque fotográfico.

Ni qué decir tiene que, como servidor, solo es válido para webs en entorno de pruebas. En caso contrario, siempre se debe optar por un hosting profesional.

Por otro lado, debes saber que la Raspberry PI no tiene un circuito de encendido y apagado. Este microordenador tiene un consumo bajo, pero debe ser enchufado a la corriente a través de un cargador. Para ello se recomienda uno de unos 2,5 amperios y 5 voltios.

Por último, a pesar de que la Raspberry PI 4 ya consta de 8GB de memoria, el sistema operativo es de 32 bits. Por este motivo, hasta que no se finalice la versión de 64 bits, sólo se podrá emplear un máximo de 3GB de RAM.

¿Qué sistema operativo debes instalar?

A través de la página de la Fundación Raspberry, podemos acceder a los distintos sistemas operativos compatibles con este dispositivo.

Generalmente, está recomendada la instalación de Raspberry Pi OS -anteriormente, Raspbian-. Sin embargo, también es compatible con Linux y una versión específica de Windows -Windows 10 IoT-.

También existen otros destinados a convertir este dispositivo en un centro de reproducción multimedia.

¿Qué Raspberry comprar y cuánto cuesta? 

Los precios de la Raspberry PI oscilan entre los 5 y los 75 dólares. Esta variación depende de las funcionalidades que ofrezca cada una de ellas.

Así que, si quieres iniciarte en el mundo de experimentación con la Raspberry, puedes hacerlo a través de su página de productos. En ella, podrás comparar de nuevo todas las funcionalidades de cada una y el precio de las mismas.

Además, te recomendamos que te hagas con una carcasa para proteger debidamente la placa base.

Te invitamos a explorar todas las posibilidades que ofrece y a conectar dispositivos periféricos para sacarle el máximo partido. Por ejemplo, su cámara de infrarrojos e incluso una pequeña máquina arcade para jugar a videojuegos clásicos.

Y, si te pica el gusanillo, tienes una amplia variedad de vídeos en internet en los que se muestran las aplicaciones más curiosas de estos dispositivos.

Así que, si te ha llamado la atención este dispositivo, ¿a qué esperas para ponerte manos a la obra?

Leticia Calvo
Estudió Comunicación Audiovisual, aunque poco después de acabar la carrera se dio cuenta de que lo suyo era el mundo del marketing. Se considera una apasionada de la fotografía, los podcast y todo lo que tiene que ver con el mundo startup. Leticia Calvo forma parte del equipo de GoDaddy España, donde escribe sobre redes sociales, estrategias de marketing, Wordpress ¡y mucho más!