¿Qué es Ubuntu y para qué sirve?

Una alternativa de garantías

En la historia de los sistemas operativos creados para gestionar los recursos de hardware disponibles en un ordenador u otro dispositivo informático existen unos determinados puntos temporales gracias a las cuales disponemos de la tecnología actual.

Los lanzamientos de Unix en 1969, Apple DOS en 1978, MS-DOS en 1981 o Linux en 1991, entre otros, marcaron un antes y un después en el mundo de la informática y, en la parte que afecta al mundo del hosting al que pertenecemos, en la gestión de servidores para ofrecer servicios de hosting web a nuestros clientes.

Hoy queremos hablar sobre uno de los sistemas operativos gratuitos más utilizados en todo el mundo, Ubuntu, para lo cual veremos a lo largo de este artículo qué es exactamente, cuál es el calendario de publicación de sus diferentes versiones y el funcionamiento que tiene. ¿Estás listo?

Empecemos por el principio: ¿qué es exactamente Ubuntu?

El sistema operativo Ubuntu no es más que una distribución de código abierto basada en Debian, otro sistema operativo, cuyo punto común es Linux, la madre de todos los software gratuitos que actúan como sistemas operativos en los ordenadores de medio mundo. La empresa responsable de su creación y de su mantenimiento, actualizaciones y desarrollo de nuevas versiones incluidas, es Canonical, fundada por el empresario sudafricano Mark Shuttleworth.

Que se llame Ubuntu no es casualidad, ya que esta palabra proviene de las lenguas zulú y xhosa, usadas en aquel país, con el significado de “empatía” o “humanidad”, términos vinculados con las relaciones entre individuos.

 

Es un software cuyo lanzamiento inicial se produjo en octubre de 2004, y la estrategia adoptada para las versiones futuras fue la siguiente (todavía en vigor):

  • Cada seis meses se publica una nueva versión con nuevas funcionalidades, actualizaciones de seguridad u optimizaciones del sistema, según proceda en cada caso y vean qué vulnerabilidades pueden evitar que florezcan.
  • En 2006, con el lanzamiento de la primera versión LTS (Long-Term Service), la estrategia añadió una variante al liberar una versión con soporte técnico ampliado hasta 5 años, y las nuevas versiones se lanzan en periodos de 2 años con dicha terminación LTS, con un detalle: estas versiones son siempre números par (6-8-10… hasta la actual 20.04).
  • Al publicarse en abril y octubre de cada año (de ahí las terminaciones .04 o .10, respectivamente), cada versión tiene un número diferente, mostrando la información sobre el año y el mes de publicación. Aparte se le añade, para diferenciarlos no solo por el número, un código compuesto por una especie animal y un adjetivo con la misma inicial en inglés. Por ejemplo, la versión 20.04 también se la conoce como Focal Fossa.
  • Para sostener toda esta logística, Canonical ofrece un servicio técnico de al menos nueve meses en el que lanza cualquier actualización de seguridad que sea necesaria para la versión activa.

Su sencillez es uno de los factores que han hecho de Ubuntu uno de los sistemas operativos más populares junto a Windows, si bien al principio su uso se centraba en ordenadores en domicilios particulares, para luego pasar a nivel corporativo para gestión de servidores web o incluso para los equipos usados en oficinas.

Imagen de un centro de datos con racks de servidores dedicados, en los que se instalan diferentes SO como Ubuntu.

Requisitos y razones del uso de Ubuntu

La versión 20.04, disponible desde el pasado mes de abril, exige los siguientes requisitos para que funcione correctamente en tu ordenador:

  • Procesador de 2GHz.
  • Memoria RAM de al menos 4 GB.
  • 25 GB de disco duro para su instalación.
  • Lector de DVD o puerto USB para instalarlo.
  • Tarjeta gráfica que ofrezca una resolución de 1024×768, aunque es recomendable ejecutarlo en 1280×768.

Puedes probarlo cuando quieras tras descargarlo desde la página web oficial e instalarlo en tu equipo, así podrás comprobar si lo soporta o necesitas cambiar alguna pieza para poder ejecutarlo correctamente.

Entre las características adicionales que vienen incluidas en Ubuntu encontramos la personalización de la apariencia y la posición de los elementos del escritorio, para ajustarlos a la necesidad de cada usuario, por ejemplo para ser más rápidos a la hora de buscar un elemento determinado.

En segundo lugar, la mayoría de las configuraciones del hardware que ofrece Ubuntu no se almacenan en el disco duro sino que los componentes figuran como instalados al inicio del proceso desde el primer momento, pudiendo cambiar cualquier pieza de tu ordenador sin realizar ajustes adicionales.

La tercera función que nos agrada es que a la hora de instalar el SO, esta distribución genera una cuenta root desactivada, de forma similar si has hecho alguna instalación antes con Mac OS X. Tener la cuenta de administrador desactivada al principio permite que los usuarios menos experimentados no se vean afectados por cambios en el sistema que modifiquen alguna configuración ni se resienta el rendimiento o el nivel de seguridad del ordena.

En este sentido, los desarrolladores buscaron ofrecer la mayor facilidad posible al instalar Ubuntu en un ordenador, usando un único programa a diferencia de otras distribuciones que ofrecen múltiples soluciones y acaban siendo inútiles o demasiado complejas de manejar.

Por otro lado, en el caso de las actualizaciones publicadas, Ubuntu ofrece información sobre cada nueva versión y los parches de seguridad que previenen posibles ataques a los programas instalados. De esta forma se tiene total libertad a la hora de elegir qué paquetes de actualizaciones instalar o no y cuándo hacerlo en un solo clic.

Imagen de un ordenador portátil con la pantalla negra, apoyado encima de una mesa.

¿Qué versiones de Ubuntu podemos instalar?

Canonical empezó ofreciendo una versión básica del sistema operativo, pero con el paso de los años, a medida que fueron apareciendo nuevas tecnologías y dispositivos para conectarse a Internet o trabajar en remoto, llegamos al punto de poder utilizar más de una versión diferente y simultáneamente, en función de las necesidades de cada usuario. LAs que existen en la actualidad son:

  • Ubuntu Desktop: Orientada obviamente para usuarios con ordenador de sobremesa, es la versión que originó todo y la más potente de todas al contar con miles de aplicaciones para entretenimiento y desarrollo, como navegadores web, gestores de correo o paquetes de ofimática que simplifican el trabajo desde casa.
  • Ubuntu Server: es el software específico para gestionar servidores ya que entre otras características no incluye interfaz gráfica y solo tiene una interfaz de líneas de comando clásica, ahorrando recursos para que el servidor haga bien su función principal, por ejemplo en el caso el hosting dotar a los clientes para que puedan preparar sus páginas web o tengan servicio de correo electrónico activo.
  • Ubuntu Cloud: Este sistema operativo es más adecuado en aquellos casos que sea recomendable gestionar una OpenStack (una serie de proyectos vinculados que controlan el procesamiento y almacenamiento de datos además de los recursos de red necesarios para los mismos).
  • Ubuntu Phone (o Touch): Como su nombre indica, es el SO focalizado en teléfonos móviles con aspectos como una interfaz propia basada en gestos y ofreciendo la posibilidad de iniciar Ubuntu desde un dock con un monitor adicional. Sin embargo, el soporte oficial dado por Canonical finalizó en 2017 y ahora su mantenimiento y nuevos desarrollos los gestiona la comunidad de usuarios a través de UBPorts.
  • Ubuntu Tablet: Específico para las tablets, cuenta tanto con la misma interfaz por gestos que la versión para smartphone como con una interfaz multitarea para utilizar dos aplicaciones a la vez. A mayores, permite usar cuentas multiusuario para proteger el contenido de cada usuario y abrir el escritorio nada más conectar el dispositivo a un dock con teclado y ratón.​

Conclusión: Ubuntu, casi otra distribución de Linux

Con la premisa inicial de que el usuario tenía que encontrarse ante un software con las mayores comodidades posibles, Canonical logró dar el salto necesario para que Ubuntu fuese la elección ideal para millones de personas en todo el mundo. No era fácil pasar de Debian hacia un producto nuevo, pero con los años se ha convertido en la alternativa perfecta a Microsoft Windows.

Se maneja de manera intuitiva (en parte al entorno de escritorio Unity, para mejorar la experiencia de usuario), ofrece internamente un gestor para descargas de software muy parecido a las app store que conocemos en los dispositivos móviles y, sin duda alguna, la gestión de parches y actualizaciones no tiene rival.

Por último, recuerda que si no tienes claro que tus equipos cumplan los requisitos que requiere Ubuntu para funcionar correctamente o si es adecuada para la gestión de tu negocio, puedes hacer una instalación paralela a tu sistema operativo habitual y probarlo, para ver las diferencias y comprobar si te compensa.

Andrés Rodríguez
Andrés es licenciado en Administración de Empresas y apasionado de las nuevas tecnologías y el marketing. Lleva en el mundo del hosting desde 2014 y en el departamento Product Marketing trabaja desarrollando el programa de GoDaddy Pro. En su tiempo libre le gusta disfrutar de su gran pasión, el deporte, el cual practica siempre que puede.