¿Qué es un código QR y cómo funciona?

Nuevas opciones de conectividad

Los avances en la tecnología nos traen nuevas invenciones y ocurrencias que tratan de solucionar problemas que aparecen en el día a día de millones de personas en todo el mundo.

En ocasiones, situaciones como la actual en la que vivimos, inmersos en plena pandemia causada por el coronavirus COVID-19, muchas empresas han tenido que reinventarse para poder seguir atrayendo clientes a sus negocios y evitar la merma de ingresos derivada de la menor capacidad de venta que tienen.

Una de las ideas adoptadas por la gran mayoría, aunque no es nueva del todo, es la creación de códigos legibles desde dispositivos móviles para mostrar toda su cartera de productos y servicios de una forma más segura. Por ello, en este artículo veremos exactamente qué es un código QR y todo lo que envuelve su aplicación.

¿Qué es un código QR y cuál es su estructura?

Empecemos por el principio. Las siglas QR siginifican Quick Response (respuesta rápida), algo que sin duda se refleja en la realidad porque este código permite que un escáner (insertado normalmente en un smartphone) procese los datos que incluye y los ejecute al momento.

El código QR no deja de ser una versión mejorada de los códigos de barras de toda la vida, si bien como diferencia visual nos encontramos que los QR tienen forma cuadrada y poseen delimitadores que indican dónde está la información clave a leer en el código. En algunos casos se le añaden unos recuadros similares al código para darle una forma diferente, pero no es imprescindible a la hora de pasarle el lector de códigos.

Por entrar en más detalle, un código QR está formado por un gráfico cuadrado con un patrón con información en forma de puntos y líneas con los colores negro y blanco, pudiendo contener elementos en un recuadro de 177×177 y mostrar un texto de media página en formato DIN A4. Si lo llevamos a números, la capacidad de cada QR llega a ser de 4296 caracteres alfanuméricos o 7089 dígitos, con la restricción de la corrección de errores que se implanta en los QR, es decir, si al generar un código se le imprime un nivel alto de corrección, su capacidad se ve menguada.

Existen dos tipos de códigos QR en la actualidad: los estáticos, que contienen siempre la misma información una vez creados, y los dinámicos, que se crean para aquellos casos en los que la información incluida debe ser actualizada periódicamente sin necesidad de cambiar de código. Cabe decir que los más habituales y extendidos son los estáticos.

La estructura que conforma un código QR está diseñada para mantener la información legible para un escáner, aunque esté oscuro o dañado. Con la corrección de errores mencionada antes lo que se provoca es repetir la misma información varias veces, de forma que se pueda leer todo lo escrito y garantizando la fiabilidad del QR creado.

¿Cómo se utiliza un código QR?

Su uso es muy simple: mediante un smartphone o tablet y una aplicación que descargues en dichos dispositivos (en algunos ya viene incluida esta función en la cámara, ahorrando pasos) se escanea y procesa la información.

Enfoca la cámara hacia el QR para escanear el código, espera a que la aplicación lo procese y se ejecutará la información del código QR, por ejemplo abriendo una URL o una imagen predefinida.

¡Ojo! No todos los códigos que están circulando por Internet son legítimos. Existen casos de usuarios que han querido leer un QR y se han visto afectados por fraudes y otros delitos cibernéticos que consistían en robo de datos personales o datos que tenían en sus móviles. Para evitar estas situaciones es muy recomendable utilizar una app que muestre el contenido del código antes de ejecutarlo, pudiendo evitar posibles fraudes desde páginas web maliciosas.

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Finalidades de un código QR

Como decimos, generar un código QR permite almacenar información que debe leerse rápidamente en dispositivos móviles. Hasta que entramos de lleno en la nueva normalidad, lo más común era ver los QR en billetes de avión o bus, entradas para espectáculos, carteles, etc. Sin embargo, ahora muchos negocios han visto las orejas al lobo y, para fomentar las ventas, han creado códigos por ejemplo para mostrar la carta de un restaurante evitando el formato clásico en papel o cartón, o códigos para realizar pagos online evitando alternativas como el uso de tarjeta física o usar dinero en efectivo.

Las funciones más habituales de un QR son:

  • Abrir una página web en un navegador.
  • Mostrar una localización en Google Maps.
  • Enviar un email con información clave para el receptor.
  • Conectarse a una red WiFi.
  • Redirigir a un usuario a los perfiles en redes sociales como Twitter o Facebook.
  • Descarga un archivo en formato PDF.
  • Mostrar una imagen.
  • Abrir la APP store o Play Store para descargar una aplicación en concreto

Imagen con tres códigos QR que dirigen a la web de GoDaddy, a modo de ejemplo.

Ejemplo de QR creados para la web de GoDaddy en https://app.qr-code-generator.com

Una aplicación que se ha puesto de moda (y es muy útil, las cosas como son) es WhatsApp Web. El servicio de mensajería instantánea creó la versión de escritorio para poder tenerlo abierto en tu ordenador de sobremesa o portátil, facilitando la comunicación con tus contactos a la vez que realizas otras tareas en el mismo dispositivo.

En Asia está muy extendido su uso, se ha vuelto casi imprescindible para hacer gestiones del día a día como pagar facturas, hacer la compra en un supermercado o canjear premios y productos de prueba.

¿Cómo puedes crear un código QR?

Están activas numerosas páginas web donde puedes crear tu propio código QR en pocos segundos. Normalmente piden insertar una URL, un pequeño texto o una imagen y a continuación crear el código con la información a compartir. El QR creado puede guardarse en formato JPG o como un archivo vectorial .SVG.

Con el código creado puedes hacer lo que quieras: estamparlo en una camiseta, compartirlo con tus amigos, etc.

 

A la hora de preparar un nuevo QR, existen una serie de recomendaciones que se deben seguir para no cometer errores y tener que volver a empezar todo el proceso. Entre estos consejos nos encontramos:

  • Hacer pruebas antes de publicar de forma definitiva: no es la primera vez, ni será la última, que el dueño de un negocio cree haber puesto a la vista de sus clientes el código creado y al final descubrir que ni estaba publicado, ni ha publicado la versión final del mismo.
  • Buscar el mejor sitio posible para publicar el código, que se vea en perfectas condiciones y con el tiempo suficiente para aquellos usuarios que están empezando a usar esta función en sus teléfonos.
  • Crear un CTA que indique lo que sucederá tras escanear el código. Con esto se logra evitar el rechazo de muchos usuarios que no quieren encontrarse sorpresas, o bien llevarse una decepción al ver que han abierto una cosa que no les convence.
  • No mostrar el QR en tu web dado que puede dificultar la navegación. El código tiene que ser una vía de atraer tráfico desde el exterior, no usarlo desde la propia página para derivar al usuario a otra parte.

Por último, debemos prestar atención a si estamos usando un código estático o dinámico. En los estáticos, cambiar la URL de destino hará que el código deje de funcionar y sea necesario crear uno nuevo, mientras que en los dinámicos se puede adaptar el enlace de destino sin estropear el código.

Algunas aplicaciones disponibles en la Red

Las mejores aplicaciones para leer un código QR son aquellas que favorecen al usuario prescindiendo o mostrando muy poca publicidad, tienen un estándar de seguridad elevado y son fáciles de usar. En las tiendas de Google y Apple existen varias que puedes descargar y probar. A continuación tienes una lista con varios ejemplos:

  • QR Code Reader: muy sencilla de usar y con opción de activar la linterna si el entorno donde se quiere abrir tiene poca luz.
  • Lector de código QR: esta app creada por Bacha Soft  permite leer y crear códigos propios que incluyan información variada (texto, URL, ISBN, número de teléfono, dirección de email, ubicación…)
  • Aplicación preinstalada de la cámara (Apple): La marca de la manzana lanzó la versión de iOS 11, con la que por fin permitían por defecto leer códigos QR sin tener que instalar apps externas, con la ventaja de ofrecer la vista previa del QR y descartando publicidad (cosa obvia al estar usando el software propio del smartphone).

Imagen de un iPhone 7 negro encima de una mesa.

¿Cuáles son las ventajas y desventajas de usar códigos QR?

Como todo, su uso produce puntos a favor y en contra, sobre todo en función del enfoque que se le dé en favor del usuario o no. En cuanto a las ventajas que ofrecen estos códigos, nos encontramos las siguientes:

  • Llegaron hace unos años para quedarse y han supuesto un cambio en el uso de los smartphone para consultar la información que ofrece cualquier empresa, además de ser fáciles de crear y leer.
  • La facilidad de crear y modificar QR permite al usuario medio preparar en poco tiempo su propio código con prácticamente cualquier uso, sea el tipo de negocio que sea o simplemente para mostrar información personal, la cual se puede editar cuando sea necesario en el caso de los códigos dinámicos.
  • Los resultados finales son medibles de forma inmediata, algo imprescindible si se quiere cambiar la estrategia creada sobre la marcha para revertir una posible situación inesperada.

Pero no todo son alegrías. Los QR también tienen inconvenientes que se deben subsanar por completo, o al menos en su mayoría para alcanzar el éxito en su aplicación. Podemos ver factores de riesgo en los siguientes casos:

  • Uso de códigos QR cuando no son necesarios, es decir, una sobreexposición del recurso que puede provocar rechazo de los usuarios.
  • Es un sistema que requiere una colocación concreta y permanente para que se pueda leer. Nada de colocar QR en lugares que tienen movimiento y dificultan que el cliente puede leerlo con su cámara.
  • Posible manipulación en lugares públicos (escritura a bolígrafo u otro material, rotura completa del soporte donde se ha escrito el QR…)
  • Problemas de fraude mediante la manipulación del código o desde determinadas app que no aconsejan al usuario ni muestran la página donde estas redireccionan.

En este sentido, si quieres generar tus propios códigos para tu negocio, ten por seguro que los clientes agradecen tener toda la información de antemano (URL completa, qué verán al abrir el QR, ofrecer una vista previa) para no rechazarte e irse a otro negocio que sí cumple sus expectativas.

Conclusión

Usar códigos QR puede marcar la diferencia y hacer que un negocio despegue, consiga aumentar las ventas, fidelice a sus clientes o cualquier otro objetivo puesto sobre la mesa. Ofrecen miles de posibilidades si se ejecutan como está planeado en una buena estrategia de marketing, además de no ser discriminatorio, lo pueden usar tanto empresas grandes como PYMES.